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Si eres de los que se han pasado semanas (por no decir meses) buscando las localizaciones y escenarios que salían en la serie de Lost, deja de romperte la cabeza porque Google quiere recompensar tu esfuerzo inhumano ofreciéndote un mapa en el que están señalizados todos los escenarios de la serie (aunque el arduo trabajo ha sido obra del brasileño Eduardo Maroja). La buena noticia es que ya no tendrás que irte hasta Hawaii para visitarlos, sino que éstos están repartidos por todo el mundo: Estados Unidos, Indonesia, África, Reino Unido, España, Holanda, etc.

Desde luego, el Lost Maps es de lo más completo, ya que a la izquierda del mapa incorpora chinchetas y globos con las localizaciones e información acerca de por qué se ha marcado ese sitio. Por ejemplo, si pinchas sobre la chincheta de El Cairo, aquí te explica que se encuentra la universidad donde Sayid se encontró con Essam y, si haces clic sobre el globo informativo, incluso puedes hacer zoom y acercarte a la zona. El mapa incluye localizaciones por todo el mundo, por lo que si eres un apasionado de Lost, siempre puedes visitar algún escenario de la serie vayas donde vayas de vacaciones.

Para acceder al Lost maps, pulsa aquí.

También puedes leer: Especial Lost, ¿dónde están sus decorados?

Aunque de momento sólo es un boceto, lo cierto es que la idea es de lo más innovadora. El caótico tráfico en China ha hecho que distintas compañías empezasen a buscar nuevas soluciones para descongestionar las carreteras del país. Por ello, la empresa Shenzhen Hashi Future Parking Equipment ha ideado este nuevo autobus del futuro, llamado por ellos mismos como “autobus a horcajadas”.

Como podemos ver en la imagen, más que un autobús parece un tren, ya que correrá por rieles a los dos lados de las carreteras e irá por encima del tráfico. Aunque parezca de ficción, la idea es que los coches de menos de dos metros circulen por debajo, por lo que este autobús siempre quedará por encima de los turismos. Como el vagón estaría a cierta altura, se construirían estaciones adaptadas a este nuevo servicio.

Este autobús funcionará con energía solar y eléctrica a una velocidad de 60Km/h y tendrá capacidad para unas 1.200-1.400 personas. La construcción del primer tramo, compuesto por 285 kilómetros de rieles, se llevará a cabo a finales de este mismo año en en el distrito Mentougou de Beijing.

maqueta del nuevo autobús que se construirá en China

Fuente: alt1040; Chinahush

01°17′35″N 103°51′21″E

La Ciudad de los leones (en sánscrito Singha significa león, y pura, ciudad) se ha ganado a pulso su etiqueta de fine city, y no precisamente porque ésta sea una buena ciudad para pasar una larga temporada, que no lo pongo en duda, sino por su otra aceptación de la palabra inglesa fine “multa”. Y es que, aunque no resulta agradable empezar un texto hablando de lo malo de un país, y menos tratándose de una ciudad tan fashion como Singapur, tampoco lo es que te detengan nada más llegar a la aduana ni que te lleven al cuartelillo por llevar encima una cajetilla de tabaco.

Quizá esta sea la clave para mantener una ciudad tan impoluta y ordenada como lo es Singapur, con carteles recordándote todo el tiempo lo que NO puedes hacer en la calle, restaurantes, hoteles, estaciones y medios de transporte. Estas prohibiciones van desde no poder fumar en las terrazas al aire libre de los bares hasta no mascar chicle en la vía pública, pasando por no cruzar la calle si no hay un paso de cebra señalizado o no comer en el metro. ¡Casi nada! (pero aún hay más).

Entrar en Singapur por tierra. Si decides cruzar la frontera en autobús y eres fumador, o te encanta mascar chicle, deberás saber que ambas cosas están prohibidas. Antes de llegar a la aduana deberás declarar los cigarros que lleves y pagar las correspondientes taxas. En el caso de que no lo hagas y te lo pillen en la bolsa (hay que pasar por un detector), entonces lo más posible es que acabes en el cuartel detenido/a y, posiblemente, pagando una multa de casi 300 euros.

Qué visitar en Singapur

Singapur se ha ido creando bajo sus propias reglas que intentan diferenciarla de sus países vecinos, como son Malasia e Indonesia. La primera diferencia se percibe mismamente en su arquitectura, mucho más moderna y elegante que en otros países del sur de Asia. Sin duda, es una ciudad que intenta resaltar por la moda y el glamour, y para ver eso sólo hace falta darse un paseo por su famosa calle Orchard Road, donde se encuentran las tiendas de firmas como Dior, Dolce &Gabana, Prada, etc. Además de un sinfín de centros comerciales. No es de extrañar que sea la zona de compras favorita de las modelos cuando se dejan caer en esta ciudad. Aunque, lo que más llama la atención de esta calle, y que a veces puede resultar algo molesto, es el alboroto de los pájaros que se encuentran en los árboles de la enorme avenida.

Orchard Road


Singapur es una ciudad estética, una especie de escaparate de mírame y no me toques en donde, la mayor parte de su encanto, es artificial. Esta ciudad-estado, levantada por el marine inglés Thomas Stamford Raffles (1819), ha sido agrandada mediante arena artificial a lo largo de los años hasta convertirse en lo que es hoy: dos veces Manhattan. Sin embargo, estas tareas aún no se han concluido ya que, a pesar de las protestas de los ecologistas, se tiene pensado expandir unos 60 kilómetros más, de momento.

Para muestra Sentosa, uno de los principales destinos turísticos de Singapur. Y es que las playas de esta isla, situada al sur del país, imitan a los destinos paradisíacos de los catálogos de viajes. Sin embargo, esto no es más que fachada, ya que al disponer de uno de los puertos de mercancías más importantes de Asia, sus aguas ni son cristalinas ni están muy limpias. Esta isla también cuenta con un parque de atracciones y un complejo turístico de cinco estrellas, por lo que está bastante masificada en cuanto a turistas.

Cómo llegar a Sentosa

Para entrar en Sentosa habrá que pagar un pequeño peaje, aunque éste va incluido en los diferentes medios de transporte. Puedes acceder mediante el tren Sentosa Express, que comunica la isla con el centro comercial Vivo City (en el nivel 3) y su precio es de 3SGD (casi 2 euros). Otra opción es ir en bus, desde el intercambiador HarbourFront. El precio es el mismo.

Sentosa

Parte financiera de Singapur

Sin embargo, Singapur también tiene su encanto. Su parte financiera es la tercera más importante del mundo y sus enormes edificaciones se pueden ver desde distintos puntos de la ciudad. Además, es precisamente en esta zona, a orillas del río Singapur, donde se puede ver el contraste de una ciudad totalmente occidentalizada con edificaciones que se han resistido a la modernización.

Su parte financiera es la tercera más importante del mundo

Boat Quay es una de las partes más turísticas de la ciudad y donde más vida nocturna hay, ya que esta zona alberga gran cantidad de restaurantes y bares de copas, sobre todo en su calle circular. Aunque no es la parte más barata del país, en los restaurantes de alrededor podrás degustar el plato típico de Singapur: el Chili Crab, una olla de cangrejo con chili que, aunque pica bastante, está buenísimo. Lo más llamativo es que tanto la plaza de Boat Quay, como las calles que se bifurcan, cuentan con columnas de aire donde el paseo se hará mucho más agradable.

Parte financiera de Singapur

Los bares de copas de esta zona cierran bastante tarde (5 o 6 de la mañana). En algunos hay que pagar para entrar, otros en cambio son gratuitos. Hay bares para todos los gustos: decorados como si estuvieras en el hospital, con sillas de ruedas y suero en donde te sirven la bebida; los hay con motivos caribeños; etc. En algunos, incluso, tocan música en vivo (el tipo de música de los bares de Singapur es muy parecida a la europea: pop y rock inglés).

Justo al lado se encuentra Clarke Quay, quizá la mejor zona para cenar, ya que es mucho más tranquila que Boat Quay. Este área ocupa unas cinco manzanas rodeadas por casas que eran antiguos almacenes. El contraste entre edificaciones es increíble y es una buena zona para recorrerla tranquilamente entrada la noche.

Parque de Merlion

No podemos irnos de Singapur sin antes visitar el Parque de Merlion, donde se encuentra la estatua más insigne de la ciudad: el león-pez Merlion, a la orilla de la bahía y a los pies de los increíbles rascacielos. La cabeza es un león, ya que se supone que es el que descubrió el príncipe Sang Nila Utama cuando re-descubrió Singapur en el siglo XI. El cuerpo, en cambio, es una cola de pez que representa el pasado pesquero de la ciudad, cuando aún se conocía como Temasek (antes de ser fundada por Raffles).

A pocos metros del Parque de Merlion está el Teatro Ópera Esplanade, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad (algunos lo comparan con la Ópera de Sidney). Para los que os estéis preguntando qué forma es esa os aclararé que es un Durian (fruta típica del país y que está prohibida en hoteles y lugares públicos ya que huele a heces, dicho finamente). Y de una opera como la de Sidney pasamos al Singapur Eye (London eye), pero que en este caso se le conoce como el Singapur Flyer, una noria de 165 metros de altura (30 más que la de Londres) desde donde se puede ver gran parte de la ciudad en 30 minutos. Dicen que, cuando el día está muy claro, las vistas llegan hasta sus países vecinos. Además, el Gran Premio de Formula 1 pasa justo por debajo de la noria, por lo que debe de ser una pasada ver desde allí la carrera. El precio es de unos 29,5SGD (unos 17 euros).

Teatro Ópera Esplanade y el Singapur Flyer al fondo

Sin embargo, Singapur no es todo modernismo, ya que debido a la creciente inmigración también reúne gran variedad de barrios de diferentes religiones y culturas, por lo que incluso en la ciudad más fashion de Asia podemos encontrarnos con un barrio chino, indio y una calle árabe. En el Little India, por ejemplo, podrás encontrarte con auténticos restaurantes indios a muy buen precio, pues son los más baratos de toda la ciudad. En Chinatown, en cambio, es donde se concentran la mayoría de tiendas de masajes y de bazares en plena calle. Asimismo, cada uno de estos barrios cuenta con un montón de templos indios, chinos y mezquitas, cuya entrada es gratuita.

cartel de prohibiciones en el metro


Cómo moverse

Singapur es una ciudad bastante grande, por lo que la mejor manera para moverse por la ciudad es hacerlo en metro o en autobús. El metro de Singapur está considerado como uno de los mejores del mundo, ya que es rápido, limpio y tiene hasta servicios, algo que ya no se suele ver en otros países. El ticket de metro cuesta de 1 a 3 SGD (de 0,50 a 2 euros), dependerá de la zona a la que te dirijas. También puedes coger el autobús, cuyo precio también varía dependiendo del recorrido que hagas.

Dónde dormir

Si vas de Backpacker lo más recomendable es que te quedes cerca de la estación de autobuses, ya que así no tendrás que ir cargando con la mochila por la ciudad a pleno sol. En Jalan Besar (Jalan significa calle), muy cerca de donde te dejan los autobuses que vienen de Malasia tienes un montón de hostels que están bastante bien de precio. Además, ir caminando al centro desde aquí no te llevará mucho tiempo y, habiendo dejado ya la mochila, es mucho más cómodo y ligero. No obstante, cerca de esta calle hay metro y varias líneas de autobuses.

Uno de los locales de Singapur ambientado como un hospital

Como hostel te recomiendo el Welcome Inn ya que, además de estar a buen precio (unos 8 euros la noche), las instalaciones están muy bien. Tiene ventiladores y baño en la propia habitación. En el que nos quedamos nosotros, por ejemplo, había unas 14 camas y un baño con tres duchas y dos wc separados. El precio incluye desayuno, bastante completo, aunque te lo tienes que hacer tu mismo (como en el resto de los hostels), y tiene dos ordenadores con acceso a Internet gratuito. ¡Ah! y para variar, también tiene sus prohibiciones, asi que ¡ojo! con abrir la salida de emergencia por equivocación (porque pienses que va a dar a una terraza super mona), si la alarma salta, que va a ser que sí, son 300 euros de multa (lo mejor que puedes hacer es meterte en la cama como que tu no has sido, total, compartes habitación con 13 más. ¿Entendéis ahora porque me llevo tan mal recuerdo de Singapur?).

Si, por el contrario, a ti este rollo comuna no te va, entonces te recomiendo que mires algún hotel en la guía online www.disfrutasingapur.com/donde-dormir

Dos hoteles que merece la pena visitar (o alojarte en ellos si te lo puedes permitir) son el Hotel Raffles y el Marina Bay Sands. El Hotel Raffles fue fundado en 1887 por Sir Stamford Raffles, el marino inglés que levantó la ciudad de Singapur. Después de la Segunda Guerra Mundial el hotel sirvió temporalmente como campamento de prisioneros aliados y en 1987 fue considerado por el Gobierno como Monumento Nacional, por ello ha sido remodelado. Aunque no te alojes allí, éste cuenta con tiendas, restaurantes, terrazas y puedes realizar una interesante visita en donde te explican la historia del hotel, su fundador y la ciudad.

Hotel Marina Bay Sands


El hotel Marina Bay Sands se conoce mundialmente por tener el Infinity Edge Pool, una piscina sin bordes que parece que se funde con el cielo. La terraza con la piscina está situada a 55 pisos del suelo y mide más de 150 metros (unas tres veces una piscina olímpica), por lo que las vistas desde el agua son increíbles, además de que se ve el Skyline.

Información antes de viajar a Singapur

  • Para entrar a Singapur no se necesita visado, aunque tu pasaporte debe de tener caducidad superior a seis meses. El tiempo máximo para permanecer en el país es de 14 días, aunque se pueden solicitar extensiones de máximo 90 días.
  • Es el país con unas restricciones muy severas. Está prohibido introducir tabaco sin declararlo antes de pasar la aduana. La posesión o venta de drogas son motivo de la pena de muerte.
  • Su moneda es el dólar de Singapur y equivale a medio euro (1 SGD sería 0,58 céntimos de euro).
  • Los idiomas oficiales son el inglés, el chino mandarín y el malayo.
  • Su clima es muy caluroso y húmedo, sin distinción entre las 4 estaciones. Las temperaturas medias rondan los 30°C durante todo el año.
  • No se necesita ningún tipo de vacuna.
  • Su zona horaria es de UTC/GMT +8 hora

Malasia en 10 días

By Laura Fernández on junio 27, 2010

3° 8′ 0″ N, 101° 42′ 0″ E

Al sur de Asia, a pocos kilómetros del ecuador y limitando al norte con Tailandia se encuentra Malasia, un país que, cuando lo nombras, muchos ni siquiera saben situarlo. Poco se sabe de este país, poco más que su capital es Kuala Lumpur y que su insignia son las Torres Petronas, construidas hace tan sólo 12 años. Además de eso, ¿alguien se ha preguntado alguna vez qué hay allí?

Después de localizarlo en el mapa, llegué al aeropuerto de Kuala Lumpur sin documentarme, entre otras cosas porque la guía que con tanto cariño me había regalado mi madre era de 1992, por lo que poco quedaba de aquel Kuala Lumpur, donde la visita más recomendada era a la estación de ferrocarriles, hoy en día en desuso y en donde las Torres aún no estaban ni en construcción (por no hablar de la moda que entonces se llevaba).

Vista de Kuala Lumpur desde las Torres Petronas

Por lo tanto, no me quedó otra alternativa que aprender de Malasia por la experiencia, conocer su cultura recorriendo sus calles, saber de sus religiones visitando sus templos y mezquitas, y saborear su comida sentada en uno de los restaurantes a pie de calle en donde las servilletas no existen y te cobran los platos de uno en uno según los traen, por lo menos en los restaurantes de Jalan Alor, en la capital.

Las Torres Petronas fueron construidas en 1998 y hasta el 2003 fueron las más altas del mundo

Kuala Lumpur, es quizá el lugar donde más se puede disfrutar del contraste de una ciudad que siempre ha sido pobre pero que, a su vez, no se ve a nadie durmiendo ni mendigando por las calles, con otra área llena de nuevas y grandes construcciones (Triángulo del oro), dispuesta a presentarse al mundo como una ciudad avanzada. Una capital que mezcla las humildes y ruinosas viviendas, con buenos coches y grandes edificaciones de oficinas.

Pero supongo que, eso es Malasia, un contraste de todo. Un país en donde no se ven desigualdades, pero a la vez conviven entre sí diferentes culturas, sociedades y religiones (chinos, malayos e Indios). Diferentes creencias en armonía que abren las puertas de sus lugares sagrados a aquellos que tengan interés en conocerlos. La gente se vuelca en enseñarte cómo son, en qué creen, te invitan a que formes parte del país en el pequeño periodo de tiempo que estés allí, por eso, aunque en sus menús los ridículos precios sean de turista, algunas veces acabarán cobrándote precio malayo.

Kuala Lumpur

Kuala Lumpur es una ciudad opaca debido a la gran contaminación que hay en ella y que la hacen estar constantemente cubierta por una nube de polvo. Su clima es húmedo y el intenso calor se adhiere al cuerpo sin dar tregua ni siquiera en la sombra. El mes de junio es un mes de lluvias, algo que se agradece enormemente, aunque este plácido momento sólo dura una media hora.

El centro de la ciudad está lleno de tiendas, bazares, mezquitas, templos, restaurantes (donde degustar los manjares asiáticos) y grandes parques en donde cobijarte a la sombra de los intensos 34 grados que arden en su asfalto. La insignia mundial de la ciudad, y lo que la ha hecho crecer de unos años para atrás hasta ahora, son las Torres Petronas, construidas en 1998 y consideradas las torres más altas del mundo hasta el 2003.

Las Torres Petronas

Torres Petronas

Con una altura de 452 metros, las Torres Petronas están unidas la una a la otra por un puente a 170 metros de altura que sirve como mirador a los turistas. No, no te dejan subir más alto y, la verdad, desde a esa altura las vistas no son muy buenas. Aconsejan (los de la taquilla) estar allí a las 7:30 u 8 de la mañana porque hay un número limitado de tickets y te van dando las entradas por horas, además como subir es gratis, suelen crearse aglomeraciones.

Sin embargo, por experiencia propia, esto quizá es un poco exagerado, ya que el día que subimos nosotros apenas había gente y te daban hora para esa misma mañana si querías. Como curiosidad, el nombre de las Petronas se debe a la compañía de petróleo Petroliam National Berhad de Malasia.

La Torre Kuala Lumpur

Esta Torre de Comunicaciones (Menara Kuala Lumpur en malayo) se encuentra situada a pocos metros de las Petronas, en el mismo distrito de Gran Jalan Ampang. Dicen que es el mejor sitio para fotografiar las Torres, ya que cuenta con 421 metros de altura. Sin embargo, uno de los inconvenientes, además de los que te explico más abajo, es que desde aquí sólo se ve una de las Petronas, no las dos, debido a que desde este ángulo una queda tapada por la otra.

En la entrada de la torre hay una furgoneta gratuita que te sube hasta los pies de ésta, en donde te encontrarás con un mini centro comercial (o centro de ocio, no se sabe muy bien qué es eso) en donde podrás comprar el ticket para subir (el precio es de unos 7 euros). El problema es que no hay un único ticket para subir al mirador, sino que si quieres comprar la entrada tienes que pagar también por una vuelta en poni (que aunque la idea mola, no te la dejarán hacer porque es sólo para los niños), bajada en tirolina (que sólo con ver la cuerda y la carretera de debajo no te parecerá tan buena idea, en el caso de que te dejasen tirarte, que tampoco) y deberás pagar también por alguna otra atracción de la que, seguramente, tampoco podrás disfrutar. Un poco absurdo sí, pero no intentes entrar en razón con los de información porque les da bastante igual tu vida.

Vestimenta para los no musulmanes

Los otros lugares de interés turístico están concentrados en una pequeña zona que es mejor visitarla andando, el recorrido comenzaría en la antigua estación de ferrocarril y acabaría en ChinaTown. Para realizar este recorrido a pie habrá que disponer de unas 3 horas, o quizá algo más si eres el típico/a que le encanta pararse a sacar fotos desde todos los ángulos y posturas.

Estación de ferrocarril

Esta estación ha sido uno de los monumentos más importantes de la ciudad debido a su estilo arquitectónico que combina el arte mongol, islámico, morisco, gótico y griego. Hoy en día, a pesar de lo que diga mi guía, está cerrada al público. Los trenes han sido cambiados de estación, aunque ésta aún puede ser atravesada y posiblemente haya algún acceso para verla por dentro. Desde luego, los exteriores son impresionantes.

Mezquitas

Muy cerca de la estación está la mezquita islámica, Masjid Negara, un lugar en el que, al igual que en el resto de mezquitas deberás de cumplir una serie de normas para entrar, como la de descalzarse y dejar que te vistan con una favorecedora túnica morada (tanto chicas como chicos), que indica que eres visitante no musulmán. La visita a las distintas mezquitas y templos de la ciudad son gratuitas.

las estaciones de autobuses, trenes o aeropuertos, cuentan con una sala para rezar

Lo que más llama la atención de este país, aunque posiblemente también lo tengan otros países islámicos, es que tanto en las estaciones de autobuses, trenes o aeropuertos, cuentan con una pequeña sala para rezar, normalmente al lado de los aseos. Además, me resultó muy tierno ver que, por ejemplo, en el aeropuerto de El Cairo, especificaban que en esa sala estaban bienvenidas todas las religiones y que cada uno podía rezar a quien quisiera.

Otra de las mezquitas que aconsejan ver (o eso ponían en las guías, ya que a nosotros no nos dio tiempo entrar a verla) se encuentra en el centro, la Masjid Jamek, aunque hay que ir por la mañana o primera hora de la tarde, ya que cierran muy pronto, pues cuando fuimos nosotros debían de ser las 6 de la tarde y ya estaba cerrada.

Masjid Jamek

Dataran Merdeka (Plaza de la Independencia)

Se trata de una enorme explanada de césped donde antiguamente los ingleses jugaban al cricket. Hoy en día, el alto mástil en el centro de la plaza conmemora la independencia del país del Reino Unido el 31 de agosto de 1957, el día en que la bandera de Malasia sustituyó a la de Gran Bretaña. En la plaza también se encuentra el Royal Selangor Club y el edificio Sultan Abdul Samad, la sede de la corte alta y suprema, de arquitectura victoriana y árabe.

La Plaza de la Independencia es también el lugar donde, en la primera quincena de junio, se celebra el cumpleaños del Rey, su Majestad Tuanku Syed Sirajuddin Putra Jamalullail (de todos los Santos). Por lo que, si viajas allí en junio, podrás ver los ensayos de los desfiles militares en su honor, además de la fotografía del Rey en cada calle, tienda, hotel, restaurante, sopa…

Plaza de la Independencia

El Barrio Chino

Es lo más famoso de la ciudad, junto con las Petronas. La principal calle del Barrio Chino está llena de puestos de ropa, relojes, maletas, DVDs y de comida, principalmente. La verdad es que las tiendas son muy baratas y las imitaciones, como no podía ser de otra manera, están muy bien hechas. Nosotros llegamos con la idea de regatear y, mientras que en algunos de los puestos lo aceptaban, en otros no te hacían ni caso.

comer sale por unos 4 euros por cabeza, con la bebida incluida

La comida, de todas formas, es lo más barato del país. Por esta zona se puede disfrutar de buena comida malaya y thai a muy buen precio, mientras lo disfrutas sentado en una terraza con ventilador (los interiores de los restaurantes suelen ser muy austeros, por lo que es más agradable quedarse fuera aunque haga calor). Normalmente, comer sale por unos 4 euros por cabeza, con la bebida incluida y pidiendo de todo un poco. Lo más caro, que casi cuesta más que todo lo que comas, es la cerveza. Malasia es un país islámico, por lo que, aunque en los bares no está prohibido servir alcohol, el turista lo paga a buen precio.

También está muy bien para comer o cenar la Little India, en donde podrás disfrutar de la auténtica comida india, con las manos y sin servilletas (esto último da igual al tipo de restaurante que vayas, porque nunca hay). Esta zona también cuenta con varios comercios de artículos de ropa, muebles, música o demás accesorios típicos de la India a muy buen precio.

Prueba la Ictioterapia. Si sientes que tus pies están cansados después de llevar todo el día caminando, no hay nada mejor que sumergirlos en una piscina llena de pececillos que se comerán la piel muerta de tus pies. Suelen hacer bastante cosquillas e, incluso si son muy grandes, dan un poco de repelús, aunque los resultados, despues de 15 minutos, son pies suaves como la seda. Puedes acudir al centro de Ictoterapia que hay en el mercado central, al sur de KL, ya que contienen dos piscinas con dos tamaños diferentes de peces.

Cómo moverse

Kuala Lumpur es una ciudad transitable donde el verdadero placer está en recorrer sus calles a pie, visitando sus bazares o entrando en sus tiendas y tratando con su gente. Te sorprenderá lo económico que es todo, incluso el transporte para moverte por la ciudad o el ticket de metro (que no tiene muchas líneas). Os recomiendo enormemente que al menos uno de los viajes lo hagáis en tranvía (que sale por pocos céntimos de euro), ya que desde allí podréis ir viendo toda la ciudad cómodamente con el aire acondicionado puesto.

Para ir o volver del aeropuerto, lo más cómodo es cogerse el tren rápido KLIA Express, que sale por unos 9 euros. Éste te dejará en la Estación Central, donde tendrás la opción de pillar el metro, el tranvía, autobuses o un taxi hasta tu destino. Los taxis salen realmente económicos y, en nuestro caso, a pesar de ser turistas, no sólo no nos cobró en exceso, serían unos 4 euros hasta el hotel, sino que nos llevó por el recorrido más corto.

Ictioterapia

¿Dónde dormir?

Cualquier alojamiento en Kuala Lumpur te saldrá muy económico. Hay un montón de hostels en ChinaTown, con lo básico para pasar la noche de backpacker. Algunos de ellos cuentan con ventiladores, eso dependerá de cuál elijas, por lo que conviene preguntar antes de reservar, ya que el calor es asfixiante.

Un hotel barato, de tres estrellas y con todo tipo de comodidades, además de disponer de piscina, es el Radius International, situado en la zona de más ambiente nocturno de la ciudad, justo enfrente de los bares y restaurantes de moda. Además, está sólo a 5 minutos a pie de Jalan Alor, la calle de los restaurantes más típica de Kuala Lumpur y a 15 minutos a pie de las Torres Petronas.

Cómo reservar: Su página web, www.radius-international.com no permite realizar reservas en línea, por lo que para reservar puedes enviar un correo electrónico directamente al hotel: klsales@radius-international.com o puedes llamar directamente al teléfono +60 603 2715 3888.

La fiesta

Kuala Lumpur es una ciudad llena de vida nocturna, y eso se puede ver en el Triángulo de Oro, donde están la mayoría de los hoteles y los bares con estilo occidental, ya que te puedes encontrar con un par de pubs irlandeses, un restaurante español, una discoteca hawaiana, etc. La calle Jalan Sultan Ismail-Jalan P Ramlee es una de las más bulliciosas y uno de los sitios de moda en la actualidad, ya que ha llegado a sustituir a Jalan Bukit Bintang, antigua zona de marcha según mi guía.

También existen algunos mercados nocturnos (pasar malam) donde tomarse una cerveza bien fría. Los más populares son el Jalan Raja Muda y el Jalan Petaling en Chinatown. Si quieres tener más información sobre lugares de moda, bares recomendados o conciertos que pueda haber en la ciudad, lo mejor es que visites Vision KL.

Chinatown

Aunque Malasia es un país musulmán, puedes comprar alcohol en todo el país, el precio es bastante alto en comparación con otras cosas como la comida, el transporte, etc. Sin embargo, una cerveza te puede salir por unos 4 o 5 euros, por lo que sería más o menos lo que se paga en algunos países de Europa. Los cócteles también están a ese precio.

Malacca

Considerada como la ciudad más antigua de Malasia, Malacca es una pequeña urbe situada a unos 200 kilómetros al sur de Kuala Lumpur. Antiguamente, el puerto de Malacca era uno de los más importantes donde llegaba la mercancía india, china y de occidente, por lo que, aunque más tarde fue perdiendo influencia y tráfico, no es de extrañar que concentre tantas culturas y religiones como la budista, china e hindú.

Malacca

Para visitar Malacca bastará con un par de días (nosotros estuvimos sólo un día y vimos casi toda la ciudad), ya que la mayoría de los monumentos o templos que se pueden visitar están concentrados en su casco antiguo, por lo que podrás recorrer fácilmente la ciudad a pie y no te llevará mucho tiempo.

El recorrido se puede empezar por el Museo del Palacio del Sultán de Malacca, que está situado a los pies de Saint Paul Hill, y que éste se encuentra prácticamente en ruinas. Aquí también te encontrarás con la seña de identidad de la ciudad, la puerta da A’famosa, que fue construida por el portugués Alfonso De Alburquerque en 1511, aunque fue dañada durante la invasión holandesa de 1641, para acabar siendo reconstruida por los británicos. Si se sube a esta colina, las vistas de la ciudad desde allí son espectaculares. A lo lejos se ve el puerto y la silueta de la noria que destaca por encima del resto de edificios. A los pies de San Pablo está el antiguo ayuntamiento, que hoy en día sirve como Museo Histórico y Etnográfico.

una vez caída la noche, las calles se llenan de mercadillos

Más adelante está el puente que cruza hasta ChinaTown, el centro neurálgico compuesto por el Paseo Jonker o el Jalan Hang Jebat, donde se encuentran los principales templos, restaurantes típicos asiáticos y donde, una vez caída la noche, las calles se llenan de mercadillos. Justo antes de cruzar el río, está otro de los iconos principales de Malacca: la iglesia cristiana, pintada de color rojo y que sirve como referente para moverse por sus distintas calles.

Iglesia de Malacca


Como visitas recomendadas, ya que la arquitectura es impresionante, están la mezquita de Kampung Keling y el templo de Cheng Hoon Teng, un templo chino que parece ser que es el más antiguo de Malasia. La religión hindú es venerada, en cambio, en el templo de Sri Poyyatha Vinayagar Moorthi, situada a escasos metros del anterior templo chino. En la misma calle, justo al final también se puede ver un templo budista, aunque sólo para mujeres (eso sí, las hacen ir con el pelo rapado y a penas se distingue si son mujeres u hombres). A las afueras de Malacca se encuentra un antiguo cementerio chino que dicen que es el más grande fuera de las barreras de china.

Para comer, tanto el Paseo Jonker como el Jalan Hang Jebat cuentan con un gran número de restaurantes. Puedes degustar el postre típico, el Durian Cendol, o la comida típica de Malacca, que es como bolas de arroz con pollo gelatinoso cuyo aspecto no da demasiada confianza al paladar.

Isla de Tioman

Palau Tioman, que significa Isla de Tioman en malayo, es la isla más grande de la costa este del país. Está situada al sur del mar de la China y a 32 kilómetros de Mersing, el pequeño pueblo desde donde salen los barcos hasta la isla. También se puede acceder por aire, aunque entonces hay que pagar una tarifa para el Parque Marino.

uno de los destinos preferidos para hacer scuba diving

Lo que más sorprende al llegar a la isla, además de su gran variedad de vida marina y salvaje, es su agua cristalina, por lo que no me extraña que sea uno de los destinos preferidos para hacer scuba diving. Nosotros íbamos a lo mismo, a pasar el día buceando y, precisamente, la claridad de su agua fue lo que más nos sorprendió al bajarnos del ferry en el embarcadero de Salang, al norte de la isla. “¿Para qué vamos a hacer diving? Si desde aquí se ve todo el fondo”, nos decíamos unos a otros ignorando lo que, horas después, nos encontraríamos en el fondo del mar: rayas, un montón de peces payasos asomando la cabeza en las anémonas, tortugas enormes y hasta un barco hundido habitado por cientos de peces de colores (algunas de mis amigas han podido ver hasta a un tiburón pequeño mientras hacían snorkel).

Pulau Tioman

Bucear es una actividad prácticamente obligada en la isla, aunque hay otras actividades como hacer trekking por un pequeño camino desde Tekek hasta Juara y volver en barco, o realizar excursiones a la Bahía Monkey. Tioman forma parte del archipiélago de Seribuat y del Parque Marino Pulau Tioman y, aunque no es virgen, se puede decir que es una isla que está casi despoblada. Si quieres visitar islas prácticamente vírgenes, sólo habitadas por lagartos, entonces puedes acercarte hasta Tulai y Renggis (si haces diving puedes pedir que te lleven hasta allí)

La isla cuenta con varias partes con resorts donde puedes alojarte, aunque la mayoría de las playas no tienen más que eso, resorts y centros de diving. Lo más recomendable es quedarse en Salang, en la costa norte y al oeste de la isla. Los alojamientos son pequeñas cabañas para dos, tres, cinco o seis personas. El precio de ellas varía dependiendo de la localización (si está o no en primera línea de playa), o de si son nuevas o tienen más tiempo. No hace falta reservar con antelación, lo más recomendable es que vayáis preguntando a los arrendatarios cuando lleguéis a la isla, así te asegurarás reservar la cabaña que más te guste.

Tioman

Para que te hagas una idea, la noche en una cabaña de dos personas va desde los 20 ringgit (unos 5 euros) hasta los 80 ringgit (unos 20 euros). Eso si, como en la mayoría de los cuartos de baños del país, aquí la ducha también está en el centro del lavabo, sin plato de ducha ni bañera y, por ejemplo, en nuestra cabaña no había ni pila para lavarnos los dientes, sino que teníamos que hacerlo escupiendo en el wc. Pasar la noche en una isla llena de vegetación es dormirse con el sonido de los monos de fondo, cuervos o, esto ya es más triste, gatitos que lloraban en las puertas para que les dejasen pasar.

En Salang, además, es donde se encuentran las mejores zonas para bucear. Hay unos tres centros PADI y el precio de las inmersiones en uno u otro son muy parecidos, unos 20 euros. Nosotros las realizamos con Fisherman Divers, uno de los centros a pie de playa que nos recomendó una de mis amigas que hace dos años se sacó allí el título de Open Water Diver y tenía ya trato con los chicos del centro. La verdad es que los tres malasios que allí trabajan son muy agradables y nos llevaron a sitios impresionantes para bucear, además de sacarnos un book de fotos bajo el mar.

la mayoría de las mujeres se bañan en el mar con la túnica y el velo

Asimismo, Salang también es la zona que más vida nocturna tiene, ya que cuenta con un bar en segunda línea de playa donde se concentran los turistas y locales a tomar cervezas. Otra cosa muy buena de la isla es que, al contrarío que en el resto del país, aquí la cerveza está libre de impuestos, por lo que puedes hacerte con tres latas de Tiger o Carlsberg por sólo 10 ringgit (unos dos euros y medio, increíble, ¿no?) También hay varios restaurantes, un par de tiendas de suvenirs, un supermercado y un centro de información, donde puedes comprar los billetes del taxiboat o del ferry de vuelta a la península. Lo que más llama la atención en estas paradisíacas playas es que, a pesar de las altas temperaturas, tanto en el exterior como dentro del agua, la mayoría de las mujeres se bañan en el mar con la túnica y el velo.

Una de las tortugas de Tioman

Taman Negara

Entrada a Taman Negara

Arañas como puños, hormigas del tamaño de un escarabajo, saltamontes como cangrejos y mariposas como aviones. Así son los insectos del Parque Natural de Taman Negara, una reserva ecológica de unos 4.300 kilómetros cuadrados (tres veces Singapur) y que está considerado como uno de los bosques ecuatoriales más antiguos del mundo (sólo está a cuatro grados al norte del ecuador).

Si lees las guías de Malasia, todas ellas la recomiendan como visita obligada dada su enorme importancia. Sinceramente, yo la hubiese quitado de mi ruta, no sólo por que me parecía más interesante seguir visitando islas como las Perhentian, por ejemplo, o la Bahía de las Tortugas, sino porque, o te gusta mucho el trekking y la naturaleza (y no es mi caso), o las excursiones se convierten en una lucha por sobrevivir entre tanto insecto y plagas de mosquitos que acaban adheridos a tu cuerpo debido al sudor (buff, que alivio explicarlo sentada en el sofá de casa).

es recomendable que dos días antes de ir empieces a tomar las pastillas de la malaria

Aventureros, ya que en el parque hay riesgo de malaria, sobre todo si te adentras mucho en la selva, es recomendable que dos días antes de ir empieces a tomar el Malarone. Además, también te recomiendo que por las noches uses la mosquitera (asegúrate de que no se te cuela ningún mosquito al colocarla, porque puede ser peor el remedio). Del repelente de mosquitos ya no digo nada, porque yo iba totalmente embadurnada y a los mosquitos les daba bastante igual, venían en manadas.

La oficina de información está una vez pasado el río (y cruzarlo cuesta 1 ringgit por persona, algo más de 20 céntimos). Aunque, nada más llegar, también te puedes informar de lo que hay al otro lado y de las opciones que tienes de alojamiento sólo con acercarte a un hostel de Backpackers situado a pocos metros de donde te deja el autobús, (antes de llegar al río, justo en la cuesta). Aquí te explicarán qué hay paquetes de una noche en la selva, o dos, que es como mejor conoces Taman Negara. Para ello, aunque allí los alquilan, es conveniente que te lleves saco de dormir y esterilla. Los recorridos de día son varios, es una selva muy grande, por lo que hay trekkings que llegan hasta la otra parte de la jungla donde están las cascadas, cuevas llenas de murciélagos y se supone que también estarán los mamíferos.

Taman Negara

Asimismo, la selva conserva sus propios aborígenes, los Orang Asli, aunque para verlos es mejor preguntar en la oficina de información, ya que creo que hay excursiones organizadas. Lo más curioso de esta tribu, que nosotros no hemos visto, pero que en el hostel había imágenes de ello, es que a los difuntos del clan los meten en ataúdes de madera y, con la tapa abierta, los cuelgan de los árboles. La verdad es que, casi toda la información que te encuentras en Internet sobre la selva es exagerada. Quiero decir, posiblemente si te adentras en lo más profundo de la jungla veas algún que otro mamífero pero, incluso gente de allí nos comentó que sólo en dos ocasiones han visto un tigre. Nosotros por ver, en nuestras casi cinco horas de trekking (yo hubiese jurado que eran 47 horas sin parar) no hemos visto ni oído a ningún elefante, ni serpientes, ningún mono y, aunque deberíamos alegrarnos por ello (a pesar de la ilusión que nos hacía saber cómo eran), tampoco hemos visto ni nos han saltado encima las famosas leeches (como sanguijuelas que saltan a tus piernas para chuparte la sangre).

Otro aspecto que no me ha gustado es que, para describirla como una selva casi virgen, o que apenas ha sido asaltada por el hombre, el recorrido de trekking menos largo (el de nuestras 47 horas) parecía Oxford Street un sábado por la tarde, aunque sin asfaltar. Era increíble ver la cantidad de gente que iba o venía de los puentes colgantes, cuyo precio es de unos 4 ringgit (1 euro). El siguiente tramo, más inclinado, tenía menos afluencia de tráfico pero, aún así, con tanto turista con cámara de fotos en mano, imposible que algún animalillo saliera de su escondite.

fuimos atacados por una araña del tamaño de un puño y que saltaba más que un canguro

Otra de las actividades que sí se pueden hacer, aunque en nuestro caso nos timaron en el precio y tiempo, es hacer un paseo en canoa motora. Normalmente estas embarcaciones son de seis plazas, aunque se puede ir menos gente. El precio dependerá un poco de lo que te digan en la oficina de información y de lo que quiera cobrarte el majete de la lancha, ya que a nosotros nos cobraron unos 10 euros a cada uno por un trayecto de ida de una media hora, abandono en la selva para que la explores de más de 3 horas, en donde fuimos atacados por una araña del tamaño de un puño y que saltaba más que un canguro (¿exagerada?¿quién?), y un viaje de vuelta de unos 20 minutos, (cuando en realidad el trayecto en vez de 50 minutos debería haber durado casi 2 horas). La entrada al parque sólo cuesta 1 ringgit, aunque si llevas cámara de fotos o de vídeo deberás de pagar una licencia de 5 ringgit que te sirve para los días que estés allí.

Paseo por el río de Taman Negara

¿Dónde comer?

Lo mejor de la selva es el precio de su comida. Al lado del río hay un montón de barcos-restaurantes atracados en la arena y en donde puedes sentarte a disfrutar de pollo al curry, satay, noodles con pollo o arroz frito por unos 2 o 3 euros, con bebida incluida. También hay un supermercado flotante donde puedes comprar las dos botellas de 1,5 litros de agua que recomiendan para hacer el recorrido. Un incordio sí, pero es totalmente necesaria.

Y, dejando atrás con pena las arañas con muelle y los ciempiés de doscientas patas, nos volvimos a Kuala Lumpur a coger el avión de vuelta a Londres.

Recorrido

Kuala Lumpur- Malacca

Malacca está a unas 2 horas en autobus, que normalmente se coge en la Estación Central, pero como está en obras habrá que ir hasta Pudu Raya (preguntar en la estación cómo se llega hasta allí porque está a las afueras). El precio del billete es de uno 14 ringgit (3euros).

Mersing-Tioman

En Mersing deberás coger el ferry que te llevará hasta la parada de Tioman que desees, ya que tiene unas seis paradas. Si llegas aquí en autobús te dejará en una estación que está a unos 10 o 15 minutos a pie del embarcadero. Te intentarán vender los tickets del ferry nada más bajar del autobús, aunque te recomiendo que esperes y los compres en el puerto, ya que aunque cuesta lo mismo, así ves si llegas con tiempo o no para cogerlo. El ferry tarda unas 2 horas, dependiendo de donde te bajes.

De Malasia a Singapur. Si decides cruzar la frontera y acercarte hasta Singapur, deberás saber que está prohibido llevar tabaco sin declararlo antes, ya que como te pillen en la frontera (y doy fe de que sí lo hacen) la multa es de unos 500 dólares de Singapur, además de tener que pagar un impuesto por cada cigarrillo o firmar una hoja en la que autorizas su destrucción. Los chicles también están prohibidos, aunque no es tan fácil que te los pillen en la frontera. El uso o la venta de drogas en Singapur y Malasia conlleva a la pena de muerte.

Tioman-Taman Negara

En Tioman hay que coger el Ferry de vuelta hasta Mersing, en donde deberás caminar desde el embarcadero hasta la estación de autobuses, a unos 10-15 minutos. Aquí habrá que coger un autobús hasta kuantan y de ahí, hacer trasbordo para coger otro autobús hasta Jerantut, donde si llegas más tarde de las 3 de la tarde, y pierdes el bus de línea hasta el Parque de Taman Negara, deberás hacer noche allí mismo (justo enfrente de la estación tienes tres hostels).

Taman Negara- Kuala Lumpur

En Taman Negara hay autobuses de línea que van desde la selva hasta Jerantut, un pequeño pueblo en donde puedes cogerte, en la misma estación donde te deja el de línea, el autobús que te lleva directo hasta Kuala Lumpur, que está a unas 3 horas. El precio de este autobús es de unos 4 euros.

Información antes de viajar a Malasia

  • Pasaporte con fecha de caducidad superior a seis meses. No es necesario pedir visado. El tiempo máximo de la estancia es de 90 días.
  • Vacunas (ninguna es obligatoria en España, aunque dependerá de las zonas que se visiten del país) hepatitis A, fiebre tifoidea y tétanos. En el caso de viajar a Taman Negara o Borneo es recomendable tomar profilaxis para la malaria, usar repelente contra los mosquitos y utilizar mosquitera.
  • Es recomendable ir provistos de efectivo ya que en algunas zonas, sobre todo en las islas, no hay cajeros automáticos.
  • La moneda de Malasia es el ringgit, que equivale a cuatro veces un euro (4 ringgit = 1 euro).
  • El idioma oficial de Malasia es el malayo, aunque el 90% de la población entiende y habla el inglés.