El Tuz Gölü, uno de los lagos más salados del mundo

Tuz Gölü, lago de sal de Turquía

Tuz Gölü, lago de sal de Turquía

“Cuidado con los pies, os los podéis quemar” y, antes de que nuestro guía Günas de Sunweb terminase la frase, yo ya estaba descalza y con los pies metidos en el agua. No era para tanto, aquí siguen.

La imagen, no obstante, sí que lo fue. Ya a lo lejos, según te ibas acercando al Tuz Gölü (lago de sal), por la carretera se podía ver como los turistas caminaban lentamente sobre el agua, tal y como lo hizo Jesucristo en su día. Tenía truco, claro: la salinidad. Lo de Jesús no, eso sí era real.

Tuz Gölü, Turquía

El Tuz Gölü es uno de los lagos más salados del mundo, superando incluso al Mar Muerto. Para que os hagáis una idea, la concentración de sal del Mar Muerto es de un 28%, creciendo un 0,5 durante el verano; en Gölu ésta es de un 38% y de un 100% en verano, tal y como nos explicó nuestro guía. Pura sal concentrada en apenas 80 km de largo y 50 km de ancho. El segundo lago más grande de Turquía.

El 70% de la sal turca se produce aquí. Esta piscina salada supone la principal actividad económica del centro de Anatolia, ocupada según Wikipedia por 3 millones de personas (esto no estaba en mis apuntes). Antiguamente, cuando los mercaderes realizaban la ruta de la seda, la sal de Tuz Gölü se transportaba desde aquí a Constantinopla donde se vendía en la Torre Gálata. Un poco como ahora, que de las fábricas y refinerías de los alrededores salen cada día toneladas de sal hacia todo el país.

La sal quema, esto sí está en mis apuntes. Periodismo del bueno. También decolora la ropa, por lo que si le tenéis mucho aprecio a vuestro calzado tampoco se recomienda que os metáis con ellos, mejor descalzos. No obstante, como el baño está prohibido y tampoco cubre nada, el tiempo que uno está a remojo es insuficiente como para notar las llagas en la piel. A la salida hay varias fuentes donde por una o dos liras podréis lavaros bien los pies, o los zapatos. Eso sí, no hay para secarse.

Tuz Gölü, Turquía

El lugar en sí es bastante turístico, ¡sorpresa! Aunque lo peor es su entrada. Antes de recomendaros que si podéis paréis en otra de las orillas del lago, os voy a explicar el por qué debéis evitar hacerlo donde seguro que hay un cartel de “Por aquí, turistas”, sino no lo entiendo. Horror. Tanto la entrada como la bajada hasta la orilla parece uno de los pabellones de la Feria de Muestras de Gijón, que para los que no la conozcáis se trata de una feria donde podéis encontrar todo lo que venden en la Teletienda (¿Siguen emitiéndolo o me he quedado muy desfasada?). Y no digo que la Feria de Muestras no mole (por favor asturianos dejad de ensañaros conmigo), sino que es una horterada muy grande, aunque cada año vayamos a comer el bocadillo de calamares.

Tuz Gölü, Turquía

La típica tarrina de sal del Mar Muerto que todos seguramente habréis probado alguna vez, y con la que os habrán comido la cabeza de que vuestra piel nunca había estado más suave (y que es verdad, por cierto), estará allí, en grande. En una tienda de lujo que ha cambiado la etiqueta de Mar Muerto por la de Tuz Gölü a la que os veréis obligados a entrar antes de lanzaros al lago y desear morir. Según bajas hacia la orilla, en una milésima de segundo de despiste, los dependientes ya te habrán puesto sal en la mano y te verás obligado a entrar a lavarte si no quieres pringar la cámara o el resto de tus cosas. Ya estás dentro. Tú te preguntarás quién puede caer en una trampa así y, cuando levantes la cabeza, verás como todos los turistas atacan las cajas como si aquello fuera el fin del mundo y necesitases la caja para sobrevivir. Una lástima, es lo único que sobra en el lugar.

Tuz Gölü, Turquía

Mis compañeros Luis Fernández (Viajero Digital) y Ana Isabel Escriche (Planeta Dunia) planeando el vídeo que íbamos a grabar

No obstante, el Tuz Gölu es una de las razones por las que viajar en coche, o autobús, de Estambul a Capadocia merece la pena, aunque las 12 horas de trayecto nos hicieran pensar lo contrario. Es la única manera de conocer realmente el centro de Anatolia, y siempre se pueden hacer paradas como esta que nosotros realizamos con la agencia de viajes Sunweb. Además, la carretera que cubre este trayecto corresponde a la antigua ruta de la seda, por lo que en ella también encontraréis algún antiguo caravasar (las posadas de los antiguos comerciantes), de los que os hablaré más adelante porque molan.

Periodista digital especializada en viajes

15 Comments

  1. Anda, la de cosas que me voy a ahorrar de escribir en mis posts, porque las estás contando muy bien. Te has ganado al menos un enlace desde mi inminente primer post sobre #SunwebTurquía.
    Por cierto, yo no me quité los zapatos, que eran unos náuticos con suela de goma, y como buenos náuticos están preparados para pisotear agua salada, o incluso “sal aguada”. Una vez enjuagadas las suelas, y antes de subir al autocar, había una serie de alfombrillas rojas dispuestas junto a las puertas de los muchos autobuses que allí había.
    Así, pues, no hubo riesgo de manchar el suelo de nuestro vehículo.
    Seguimos!!!

  2. jajajajaja Es que no quería ver en peligro la integridad de mis converse del chino neoyorkino, Luis XD Vale, no era para tanto. Me cambio de blog, voy a por tu post! Gracias por enlazarme 😉 Un besin!

  3. Es un placer enlazarte, la información que aportas es muy interesante, y así es la blogosfera, todo está relacionado.
    Por cierto, gracias por la foto que incluyes, parezco todo un director de cine, a pesar de mi minicámara.

  4. No te metas con mi apreciado Mar Muerto de Jordania jajajaja ¡Es el mejor! Sobre todo cuando metí la cabeza entera, me empezaron a picar los ojos y con mis preciosos dedos me los rasqué. Estuve 1 hora con los ojos cerrados del picor. ¡Sí, lo sé! Fui de novata y turista aficionada jajajaja

  5. ¡Guapa!
    ¡Nos encantan las fotos que sales saltando en el lago!El lago se ve enormeee!!
    Post genial!Tenemos Turquía en la lista de pendientes 😉

  6. Laura es absolutamente elástica, además del salto en el lago, hay otro jump más, que supongo podréis ver pronto.
    Por cierto, el autor de las fotos de Laura antes y durante el salto, soy yo, aunque la modelo es inequívocamente mucho más guapa. 😉

  7. No he estado en jordania, Miryam, pero está entre mis destinos pendientes ¿y cuál no? XD ¿No hay vídeo de eso? Seguro que lo petarías jajaja

    Muchas gracias Marcello, me alegro que te haya gustado. Un abrazo.

    Alex y Cris, tenéis que ir, cuando volváis de vuestro gran viaje 😉 Muchas gracias por vuestras palabras.

    jajajaja Luis, siempre me sacas la sonrísa XD es por el fotógrafo, aunque no fue Ana la que me sacó la foto? jajajaja Y eso de elástica… no, tiene truco : P

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