Obligaciones y prohibiciones que tiene una mujer en Irán

Mujeres Irán

Los chicos siempre lo tenéis todo mucho más fácil, y aún así os quejáis.

Mujer en Irán

Ser mujer es complicado, siempre, y da igual en qué parte del mundo te encuentres. Quizá en algunos países islámicos como Irán esto se multiplique. En otros donde no somos obligadas a llevar hijab tampoco es muchísimo más fácil. Y es que, aunque tengáis frente a vosotras una lista de prohibiciones que tendréis que acatar nada más aterrizar en la antigua Persia, he de decir que su gente no es especialmente machista (criticas aquí). No me entendáis mal, sí lo es su política, esa dictadura islámica que se ha impuesto desde el 79 y que hace que la mujer esté supeditada a unas normas vejatorias. Pero como en cualquier religión.

Sin embargo, es sorprendente ver como muchos de los iraníes, tanto hombres como mujeres, están en contra de estas imposiciones. Tal y como algunos de ellos nos han comentado, estas normas no sólo afectan a la mujer: “A los hombres nos deja en muy mal lugar. Que una iraní no pueda mostrar su físico es insultante también para nosotros”.

Una gran parte de los iraníes están a favor de la igualdad. Ellas desafían esas normas dejándose parte del pelo por la cara y con mucho maquillaje. A veces excesivo. “Es lo único que tenemos para mostrar, por eso a veces nos sobrepasamos. También es una forma de reivindicarnos”, tal y como nos comentó nuestra amiga Saeedeh en Shiraz.

Las hay incluso que van más allá y se operan la nariz. De hecho, es una práctica bastante común entre los jóvenes iraníes, ya no sólo para mejorar su aspecto, sino también como estatus social.

maquillaje

En el ámbito privado también se tiñen, llevan minifaldas, escotes y tacones imposibles. En lo público, una mujer iraní puede conducir un coche, estudiar, trabajar, montar un negocio, salir sola por la calle y no está obligada a casarse. De hecho, Irán fue el primer país de Oriente Medio donde las mujeres tuvieron acceso a las universidades, aunque tienen restringidas algunas carreras.

También van a fiestas y muchas de ellas fuman, aunque todo esto a espaldas del gobierno, claro. Y es que, aunque para los líderes una mujer valga la mitad de un hombre, que una mujer iraní lleve o no una vida “normal” dependerá de su familia y del ámbito en el que se mueva. Las nuevas generaciones tienen una mentalidad mucho más abierta.

No obstante, mientras la lucha por el cambio persiste y su presidente, Hassan Rouhani, parece algo más permisivo que sus predecesores, esto es lo que hay. Así que aquí os dejo algunos consejos para aquellas mujeres que estéis pensando en viajar a Irán. Sí, es un país muy seguro.

Obligaciones y prohibiciones que tiene una mujer en Irán, aunque tú solo estés allí de paso

alto disparo

No te podrás quitar nada de ropa, ni aunque creas que vas a morir asfixiada

¿Qué meto en la mochila? Pues oye, qué más da. Si hace calor tu ropa habitual no te la vas a poder poner, y si vas en invierno no te podrás quitar el abrigo en ningún lugar público. Lo mejor es que te hagas con una túnica a lo King África que te cubra todo el cuerpo. Así, aunque no quede muy estético debajo del abrigo, al menos podrás quitártelo para comer.

Toda la ropa que te pongas deberá cubrir cualquier curva tan atractiva que tengas: trasero, brazos, cuello y piernas. Los pantalones de campana vuelven a tu vida.

Porque aunque las locales incluso lleven leggins, allí cualquier prenda apretada te hará sentirte observada. Eso sí, llévate algo decente para cuando te inviten a alguna de las famosas fiestas en casa. Allí las chicas van súper monas y con tanta mierda en tu maleta serás la indigente de la noche.

Tienes que llevar hijab todo el tiempo

Correcto. De hecho, deberás colocártelo nada más aterrizar en el Khomeini International Airport, antes de bajarte del avión. En un principio te hará gracia, porque tú nunca te has puesto ninguno y ya tenías ganas de estrenar esos 50 pañuelos tan bonitos que te has comprado para la ocasión. Aunque esto se te pasará rápido.

Antes de salir del aeropuerto ya estarás muerta de calor, te picará la cabeza, se te caerá y te verás obligada a sujetarlo con horquillas haciendo que tu imagen de Bonnie and Clyde se desvanezca y tengas un parecido razonable con Doña Rogelia.

Lo peor es que ese hijab te acompañará casi las 24 horas del día. Comerás con él, pasearás con él y, si decides hacer noche en un bus o tren, también dormirás con él (aunque es posible que ya no te despiertes con él). Incluso si decides quedarte en un hostel y tienes la necesidad de salir en mitad de la noche al baño compartido, no te olvides:¡El hijab! Y te lo enrollarás medio dormida como puedas a modo sultán.

Consejo: lleva secador. En ningún alojamiento de los que estuvimos había y tuvimos que llevar el pelo húmedo siempre debajo del hijab.

Las mujeres no pueden fumar en público

Yo lo he hecho. Primero porque no lo sabía, después porque obviamente cuando estás de viaje estás todo el día en la calle. Nuestro amigo Meysam, con quien nos quedamos en Isfahán me comentó que las turistas en principio no son sancionadas, pero que seamos discretas, ya que nos pueden confundir con locales y ahí sí que tendríamos un problema. Lo mejor es hacerlo en cafeterías o restaurantes, ya que en la mayoría se puede fumar.

No hay tampones

Al menos nosotras no los hemos encontrado y por su religión nos extrañaría bastante que se permitiesen. Es más, las compresas que venden en casi todos los establecimientos son como sábanas con las que cubrirte entera. Mejor vete preparada de casa, que ya sabes que ésta se apunta a todas tus fiestas, eventos y viajes.

El bus es como el juego de las sillas

Si viajas en bus el caos se genera en cuanto una mujer entra por la puerta. Como hombres y mujeres no pueden sentarse juntos, aunque el autobús esté hasta arriba y ya todo el mundo esté acomodado, todos tendrán que recolocarse de tal manera que los chicos vayan sentados con los chicos y las chicas con las chicas. Las parejas sí pueden ir juntas. Sería algo así:

Mujer en Irán, cómo sentarse en el bus

Esto se lo toman muy a pecho, pues en nuestro caso estuvimos un buen rato. De hecho, por nuestra culpa un hombre no encajaba con el juego y le hicieron quedarse en tierra aún habiendo sitio.

En el metro hay vagones exclusivos para las mujeres

Y para hombres. Aunque también hay mixtos. Nosotras como viajábamos con un amigo la mayor parte de las veces nos montamos en el mixto. Sí, alguna vez lo hemos dejado solo. Somos así. El problema es que el mixto es el más concurrido y, aun siendo para ambos sexos, los policías riñen a los hombres si se acercan a las mujeres. En una ocasión el metro no cerró sus puertas porque nuestro amigo estaba demasiado cerca de nosotras y vino un revisor a llamarnos la atención. Nos costó un rato entenderlo.

A pesar de todas estas prohibiciones y obligaciones iraníes sólo por ser mujer, viajar sola por Irán no entraña ningún peligro. Puedes hablar con los hombres y reír con ellos, la gente va a ser súper maja contigo y en las fiestas en casa te sacarán a bailar.

Periodista digital especializada en viajes

5 Comments

  1. Me encantan tus posts sobre Irán, son muy educativos! Muy bueno el dibujo de como sentarse juntos hombres y mujeres 🙂
    Una de las cosas que había leído sobre la relación entre hombres y mujeres en Irán es que no se tocan entre ellos, a no ser que sean familia. Nada de darse la mano, ya sabes (y aún menos besarse!). Pues bien, una vez en el país, unos cuantos hombres me dieron la mano para saludarme! Con el primero me quedé que no sabía qué hacer (al final se la di), pero con los demás, si alargaban la mano, pues ya no dudaba en corresponder. A ti te pasó algo parecido?

  2. Hola Míriam, muchas gracias por tus palabras. Me alegro que te gusten. Sí, yo también he dado bastante la mano jajajaa Es cierto que está mal visto. En Fitur nos reunimos con el ministro de turismo de Irán y lo primero que nos dijo su traductora fue “no le deis la mano, nada de contacto físico”. Me sorprendió porque en Irán dimos la mano y cuando hubo más confianza nos despedíamos con besos. Eso sí, en un círculo de iraníes con los que estuvimos varios días. Supongo que la teoría es que no está bien visto el contacto físico entre hombres y mujeres pero que a la práctica a ellos les mola comportarse como tu lo harías. Son gente tan maja que hubiéramos abrazado a más de uno 🙂

    Un abrazo!!

  3. Jaja! Coincido en lo de los abrazos, más de uno se los merecía 😀
    Lo de los besos ya es otro nivel. Qué privilegio! 😉

  4. He leído todos tus post sobre Irán, me encanta el sentido del humor con el que has presentado todo. jajajaj, tomo buena nota para nuestro viaje, aún así, seguro que nos pasa más de una anécdota divertida.
    Un abrazo

  5. jajajaja Muchas gracias, Eva. Cómo me alegra oír eso. Os va a ir genial, ya verás. Seguro que os traéis un montón de anécdotas. ¡Buen viaje! Yo estoy deseando volver 🙂

    Un abrazo!

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