Singapur en dos días

Singapur

01°17′35″N 103°51′21″E

Singapur

¿Tienes pensado visitar Singapur en dos días? Comencemos con una breve descripción de lo que te vas a encontrar en ella.

La ciudad de los leones (en sánscrito Singha significa león, y pura, ciudad) se ha ganado a pulso su etiqueta de fine city, y no precisamente porque ésta sea una buena ciudad para pasar una larga temporada, que no lo pongo en duda, sino por su otra aceptación de la palabra inglesa fine “multa”. Y es que, aunque no resulta agradable empezar un texto hablando de lo malo de un país, y menos tratándose de una ciudad tan fashion como Singapur, tampoco lo es que te detengan nada más llegar a la aduana ni que te lleven al cuartelillo por llevar encima una cajetilla de tabaco.

Quizá esta sea la clave para mantener una ciudad tan impoluta y ordenada como lo es Singapur, con carteles recordándote todo el tiempo lo que NO puedes hacer en la calle, restaurantes, hoteles, estaciones y medios de transporte. Estas prohibiciones van desde no poder fumar en las terrazas al aire libre de los bares, hasta no mascar chicle en la vía pública, no cruzar la calle si no hay un paso de cebra señalizado o no comer en el metro. ¡Casi nada! (pero aún hay más).

Entrar en Singapur por tierra

Si decides cruzar la frontera en autobús y eres fumador, o te encanta mascar chicle (sí, ¡chicle!), deberás saber que ambas cosas están prohibidas. Antes de llegar a la aduana deberás declarar los cigarros que lleves y pagar las correspondientes tasas. En el caso de que no lo hagas y te lo pillen en la bolsa (hay que pasar por un detector), entonces lo más posible es que acabes en el cuartel detenido/a, como yo, o, si tienes menos suerte, pagando una multa de casi 300 euros.

Qué visitar en Singapur en dos días

Singapur se ha ido creando bajo sus propias reglas que intentan diferenciarla de sus países vecinos, como son Malasia e Indonesia. La primera diferencia se percibe mismamente en su arquitectura, mucho más moderna y elegante que en otros países del sur de Asia. Sin duda, es una ciudad que intenta resaltar por la moda y el glamour, y para ver eso sólo hace falta darse un paseo por su famosa calle Orchard Road, donde se encuentran las tiendas de firmas como Dior, Dolce & Gabana, Prada, etc. Además de un sinfín de centros comerciales. No es de extrañar que sea la zona de compras favorita de las modelos cuando se dejan caer en esta ciudad. Aunque, lo que más llama la atención de esta calle, y que a veces puede resultar algo molesto, es el alboroto de los pájaros que se encuentran en los árboles de la enorme avenida.

Orchard Road
Orchard Road

Singapur es una ciudad estética, una especie de escaparate de mírame y no me toques en donde, la mayor parte de su encanto, es artificial. Esta ciudad-estado, levantada por el marine inglés Thomas Stamford Raffles (1819), ha sido agrandada mediante arena artificial a lo largo de los años hasta convertirse en lo que es hoy: dos veces Manhattan. Sin embargo, estas tareas aún no se han concluido ya que, a pesar de las protestas de los ecologistas, se tiene pensado expandir unos 60 kilómetros más, de momento.

Para muestra Sentosa, uno de los principales destinos turísticos de Singapur. Y es que las playas de esta isla, situada al sur del país, imitan a los destinos paradisíacos de los catálogos de viajes. Sin embargo, esto no es más que fachada, ya que al disponer de uno de los puertos de mercancías más importantes de Asia, sus aguas ni son cristalinas ni están muy limpias. Esta isla también cuenta con un parque de atracciones y un complejo turístico de cinco estrellas, por lo que está bastante masificada en cuanto a turistas.

Cómo llegar a Sentosa

Para entrar en Sentosa habrá que pagar un pequeño peaje, aunque éste va incluido en los diferentes medios de transporte. Puedes acceder mediante el tren Sentosa Express, que comunica la isla con el centro comercial Vivo City (en el nivel 3) y su precio es de 3SGD (casi 2 euros). Otra opción es ir en bus, desde el intercambiador HarbourFront. El precio es el mismo.

 

Sentosa
Sentosa

Parte financiera de Singapur

Sin embargo, Singapur también tiene su encanto. Su parte financiera es la tercera más importante del mundo y sus enormes edificaciones se pueden ver desde distintos puntos de la ciudad. Además, es precisamente en esta zona, a orillas del río Singapur, donde se puede ver el contraste de una ciudad totalmente occidentalizada con edificaciones que se han resistido a la modernización.

Boat Quay es una de las partes más turísticas de la ciudad y donde más vida nocturna hay, ya que esta zona alberga gran cantidad de restaurantes y bares de copas, sobre todo en su calle circular. Aunque no es la parte más barata del país, en los restaurantes de alrededor podrás degustar el plato típico de Singapur: el Chili Crab, una olla de cangrejo con chili que, aunque pica bastante, está buenísimo. Lo más llamativo es que tanto la plaza de Boat Quay, como las calles que se bifurcan, cuentan con columnas de aire donde el paseo se hará mucho más agradable.

 

Parte financiera de Singapur
Parte financiera de Singapur

Los bares de copas de esta zona cierran bastante tarde (5 o 6 de la mañana). En algunos hay que pagar para entrar, otros en cambio son gratuitos. Hay bares para todos los gustos: decorados como si estuvieras en el hospital, con sillas de ruedas y suero en donde te sirven la bebida; los hay con motivos caribeños; etc. En algunos, incluso, tocan música en vivo (el tipo de música de los bares de Singapur es muy parecida a la europea: pop y rock inglés).

Justo al lado se encuentra Clarke Quay, quizá la mejor zona para cenar, ya que es mucho más tranquila que Boat Quay. Este área ocupa unas cinco manzanas rodeadas por casas que eran antiguos almacenes. El contraste entre edificaciones es increíble y es una buena zona para recorrerla tranquilamente entrada la noche.

Parque de Merlion, Singapur
Parque de Merlion

No podemos irnos de Singapur sin antes visitar el parque de Merlion, donde se encuentra la estatua más insigne de la ciudad: el león-pez Merlion, a la orilla de la bahía y a los pies de los increíbles rascacielos. La cabeza es un león, ya que se supone que es el que descubrió el príncipe Sang Nila Utama cuando re-descubrió Singapur en el siglo XI. El cuerpo, en cambio, es una cola de pez que representa el pasado pesquero de la ciudad, cuando aún se conocía como Temasek (antes de ser fundada por Raffles).

A pocos metros del parque de Merlion está el Teatro Ópera Esplanade, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad (algunos lo comparan con la Ópera de Sidney). Para los que os estéis preguntando qué forma es esa os aclararé que es un durian (fruta típica del país y que está prohibida en hoteles y lugares públicos ya que huele a caca, dicho finamente). Y de una opera como la de Sidney pasamos al Singapur Eye (London eye), pero que en este caso se le conoce como el Singapur Flyer, una noria de 165 metros de altura (30 más que la de Londres) desde donde se puede ver gran parte de la ciudad en 30 minutos. Dicen que, cuando el día está muy claro, las vistas llegan hasta sus países vecinos. Además, el Gran Premio de Formula 1 pasa justo por debajo de la noria, por lo que debe de ser una pasada ver desde allí la carrera. El precio es de unos 29,5SGD (unos 17 euros).

 

Teatro Ópera Esplanade y el Singapur Flyer al fondo

Sin embargo, Singapur no es todo modernismo, ya que debido a la creciente inmigración también reúne gran variedad de barrios de diferentes religiones y culturas, por lo que incluso en la ciudad más fashion de Asia podemos encontrarnos con un barrio chino, indio y una calle árabe. En el Little India, por ejemplo, podrás encontrarte con auténticos restaurantes indios a muy buen precio, pues son los más baratos de toda la ciudad. En Chinatown, en cambio, es donde se concentran la mayoría de tiendas de masajes y de bazares en plena calle. Asimismo, cada uno de estos barrios cuenta con un montón de templos indios, chinos y mezquitas, cuya entrada es gratuita.

cartel de prohibiciones en el metro

Cómo moverse por Singapur

Singapur es una ciudad bastante grande, por lo que la mejor manera para moverse por la ciudad es hacerlo en metro o en autobús. El metro de Singapur está considerado como uno de los mejores del mundo, ya que es rápido, limpio y tiene hasta servicios, algo que ya no se suele ver en otros países. El ticket de metro cuesta de 1 a 3 SGD (de 0,50 a 2 euros), dependerá de la zona a la que te dirijas. También puedes coger el autobús, cuyo precio también varía dependiendo del recorrido que hagas.

Dónde dormir en Singapur

Si vas de Backpacker lo más recomendable es que te quedes cerca de la estación de autobuses, ya que así no tendrás que ir cargando con la mochila por la ciudad a pleno sol. En Jalan Besar (Jalan significa calle), muy cerca de donde te dejan los autobuses que vienen de Malasia tienes un montón de hostels que están bastante bien de precio. Además, ir caminando al centro desde aquí no te llevará mucho tiempo y, habiendo dejado ya la mochila, es mucho más cómodo y ligero. No obstante, cerca de esta calle hay metro y varias líneas de autobuses.

Uno de los locales de Singapur ambientado como un hospital

Como hostel te recomiendo el Welcome Inn ya que, además de estar a buen precio (unos 8 euros la noche), las instalaciones están muy bien. Tiene ventiladores y baño en la propia habitación. En el que nos quedamos nosotros, por ejemplo, había unas 14 camas y un baño con tres duchas y dos wc separados. El precio incluye desayuno, bastante completo, aunque te lo tienes que hacer tu mismo (como en el resto de los hostels), y tiene dos ordenadores con acceso a Internet gratuito. ¡Ah! y para variar, también tiene sus prohibiciones, así que ¡ojo! con abrir la salida de emergencia por equivocación (porque pienses que va a dar a una terraza súper mona), si la alarma salta, que va a ser que sí, son 300 euros de multa (lo mejor que puedes hacer es meterte en la cama como que tu no has sido, total, compartes habitación con 13 más. ¿Entendéis ahora porque me llevo tan mal recuerdo de Singapur?).

Si, por el contrario, a ti este rollo comuna no te va, entonces te recomiendo que mires algún hotel en la guía online www.disfrutasingapur.com/donde-dormir

Dos hoteles que merece la pena visitar (o alojarte en ellos si te lo puedes permitir) son el Hotel Raffles y el Marina Bay Sands. El Hotel Raffles fue fundado en 1887 por Sir Stamford Raffles, el marino inglés que levantó la ciudad de Singapur. Después de la Segunda Guerra Mundial el hotel sirvió temporalmente como campamento de prisioneros aliados y en 1987 fue considerado por el Gobierno como Monumento Nacional, por ello ha sido remodelado. Aunque no te alojes allí, éste cuenta con tiendas, restaurantes, terrazas y puedes realizar una interesante visita en donde te explican la historia del hotel, su fundador y la ciudad.

 

Hotel Marina Bay Sands, Singapur
Hotel Marina Bay Sands

El hotel Marina Bay Sands se conoce mundialmente por tener el Infinity Edge Pool, una piscina sin bordes que parece que se funde con el cielo. La terraza con la piscina está situada a 55 pisos del suelo y mide más de 150 metros (unas tres veces una piscina olímpica), por lo que las vistas desde el agua son increíbles, además de que se ve el Skyline.

Información útil para antes de viajar a Singapur

  • Para entrar a Singapur no se necesita visado, aunque tu pasaporte debe de tener caducidad superior a seis meses. El tiempo máximo para permanecer en el país es de 14 días, aunque se pueden solicitar extensiones de máximo 90 días.
  • Es el país con unas restricciones muy severas. Está prohibido introducir tabaco sin declararlo antes de pasar la aduana. La posesión o venta de drogas son motivo de la pena de muerte.
  • Su moneda es el dólar de Singapur y equivale a medio euro (1 SGD sería 0,58 céntimos de euro).
  • Los idiomas oficiales son el inglés, el chino mandarín y el malayo.
  • Su clima es muy caluroso y húmedo, sin distinción entre las 4 estaciones. Las temperaturas medias rondan los 30°C durante todo el año.
  • No se necesita ningún tipo de vacuna.
  • Su zona horaria es de UTC/GMT +8 hora

Periodista digital especializada en viajes

3 Comments

  1. Asi que fuiste tu la que hizo saltar la alama del hostel? q calladito te lo tenias!! jejejejeje

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