The Cove, sobre la masacre de delfines en Japón

The Cove

The Cove

Dirigida por Louie Psihoyos
Año 2009
Duración: 90 minutos

Galardonada con un Óscar en 2010 como mejor documental, The Cove es la ventana abierta que nos muestra la cara oculta de un gran negocio que durante muchos años lleva explotando a los delfines como payasos de circo de forma involuntaria. Lo que parece una simple exhibición de acrobacias acaba cada año, entre aplausos, con la vida de unos 23.000 delfines. Algunos de forma voluntaria, se suicidan; otros acaban envasados tras una etiqueta bajo la categoría de «carne de ballena». Un doble engaño desconocido por la mayor parte de la sociedad japonesa, a pesar de que estos crímenes se lleven a cabo a orillas de su país.

La alarma la soltó el ex entrenador de Flipper, o más bien los cinco populares delfines que interpretaron el papel del simpático delfín que se coló en nuestros hogares. Es Ric O’Barry quién, tras la muerte de estos mamíferos marinos en sus brazos, redirigió su vida a luchar por los delfines y a mostrar al mundo el riesgo que supone que éstos vivan en cautividad, ya que la mayoría de ellos acaban suicidándose, pues necesitan más espacio para vivir (en libertad recorren decenas de kilómetros diarios) y cuentan con una gran agudeza en sus oídos, por lo que el ruído les tortura.

Además de estas consecuencias, en el film, dirigido por el ex fotógrafo de la National Geographic Louie Psihoyos, O´Barry nos muestra las capacidades intelectuales de estos cetáceos que son conscientes de si mismos y que siempre han tenido una relación muy especial con los humanos, de ahí a que haya numerosas historias en las que algunos nadadores han sido ayudados por delfines cuando han estado en apuros. Este hecho, en vez de ser agradecido, ha suscitado el interés de muchos caprichosos que desean nadar entre ellos sin tener que saltar al océano.

Una demanda que la han sabido aprovechar bien en la bahía del Parque Natural de Taiji, en Japón. Aquí, cada madrugada, se captura a cientos de delfines con el fin de que adiestradores locales elijan a aquellos que ven más aptos para las exhibiciones acrobáticas y de convertir en picadillo al resto. Dos negocios que cada año se saldan con la vida de miles de delfines con la aprobación del gobierno japonés y de multinacionales que los utilizan como parte de su show, como Sea World.

The Cove

Para realizar este documental se han tenido que utilizar cámaras ocultas y burlar la seguridad del parque, que no sólo está vallado con alambres de espino, sino que está lleno de pescadores con cámaras de vídeo que buscan cualquier excusa con la que deportar a los curiosos. También se ha contado con la ayuda de dos campeones de apnea para sumergir varios micrófonos en la bahía que captaran el sufrimiento de los delfines atrapados en las redes. Un sonido vergonzoso.

The Cove ha contado con muy buenas críticas y ha ayudado a que el público sea consciente de la situación en la que se encuentran los delfines. Una realidad que ha hecho que muchos activistas (una de ellas que se ve en el film es Claire, la animadora de Heroes) se desplazaran hasta Taiji para luchar contra la masacre. Sin embargo, parece que esta denuncia no ha sido suficiente como para romper los intereses de los gobiernos y evitar que esta carnicería continúe adelante. Está claro que, después de ver las entrevistas a los residentes japoneses, la reacción de la Comisión Ballenera Internacional y de las impactantes imágenes que muestran esta actividad, no se trata de algo cultural, aunque haya sido la excusa del alcalde de Taiji y del director de la Unión pesquera del pueblo al haber sido entrevistados tras los Premios de la Academia en 2010.

PTaiji abastece a todas las empresas del mundo que se dedica a ofrecer espectáculos con delfines y, al parecer, tiene ayuda. Según un artículo publicado por Examiner.com, Hong Kong Airlines ofreció el pasado mes de enero un vuelo especial para transportar a tres delfines desde Osaka hasta Hanoi, Vietnam. Con esto, la aerolínea pudo haberse embolsado unos 875,000 dólares (unos 650.000 euros). Esto es sólo una muestra del alcance que puede tener el negocio de la venta de delfines y de las cantidades que se mueven entre las empresas que apoyan la masacre. Igual que aquellos que acuden a ver el espectáculo, pues aunque parece una actividad para niños inofensiva, con ello lo único que se consigue es fomentar que esta caza siga adelante.

Más información sobre la carne del delfín en: Wikipedia

Periodista digital especializada en viajes

1 Comment

  1. Gracias por permitirme ser parte de esta lucha por un mundo justo para todos…

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