Barcelona desde las alturas: el Tibidabo

Famoso por su parque de atracciones vintage (en el que hay que pensárselo al menos dos veces antes de subir a alguna de ellas) el Tibidabo es la montaña más próxima de Barcelona y la más alta de la sierra de Collserola, con 512 metros. Una altura ideal sobre todo para estos días de calor, ya que además de poder disfrutar de la naturaleza, allí aún queda brisa suficiente para despegarnos del asfalto de la ciudad. El templo del Sagrado Corazón, que preside el parque, se puede divisar desde cualquier punto de Barcelona, sólo con alzar la vista al sentido contrario del mar lograremos ver a un enorme Cristo blanco con los brazos abiertos, sobre todo durante la noche, ya que éste permanece iluminado.

Lo más bonito de esta zona es su entorno, ya que está rodeado de árboles, cuenta con algunas mesas para hacer picnic y, si te asomas a su mirador, las vistas de Barcelona desde lo alto son increíbles. A pesar de que por su altura parece encontrarse excesivamente lejos, desde plaza de Cataluña (en la esquina del Caja Madrid, más concretamente) salen algunos buses (Tibibus) que sólo tardan unos 30 minutos. El precio del billete es de 2,80 euros. Esta es la forma más económica de llegar hasta allí, aunque también se puede subir en Tramvia Blau (el tranvía más antiguo de la ciudad) y cambiar a mitad de camino al funicular.

Por el camino verás que esta es una de las zonas más ricas de la ciudad, ya que toda la avenida que sube hasta el Tibidabo está salpicada de casas espectaculares. Una vez hayamos llegado a lo más alto, allí se puede entrar a visitar el templo del Sagrado Corazón, en cuya parte superior se encuentra la antigua ermita sobre la que se construyó el resto de la basílica. También es posible subir hasta su torre más alta en ascensor. Éste se encuentra justo en la entrada superior y, para poder montar en él, habrá que pagar 2 euros.

Como curiosidad, el nombre de Tibidabo significa “te daré” y procede a un pasaje bíblico en el que Satanás quería que Jesús cayese en la tentación. Como desde aquí se ve todo Barcelona, según algunos monjes, éste era el lugar ideal para que Jesús cayese en la tentación ante todas las riquezas de la ciudad condal.

Lo más famoso de la montaña es el parque de atracciones que lleva el mismo nombre, el Tibidabo. Este es el más antiguo de España (1899) y el segundo de Europa, por lo que sus atracciones tienen un encanto retro especial. En sus inicios el parque era privado, aunque años más tarde, cuando se construyó el tranvía azul y el funicular, se abrió al público. Las primeras atracciones disponibles eran los espejos y los telescopios con los que ver la ciudad. Poco después se construyeron algunas de las atracciones de más éxito como el Avión, el Carrousel o la Atalaya, entre otras. Actualmente, su Casa Encantada es una de las que gozan de más fama.

El principal problema del parque es que su precio es algo excesivo, pues sólo disponen de una tarifa única de 25 euros; a excepción de aquellas que se encuentran en la explanada de la entrada, como el Carrousel o la Atalaya, que entonces puedes pagarlas a parte y son unos 2 euros el viaje. Para acceder a la zona ajardinada y al paseo no hará falta pagar, ya que está abierta al público.

Otros dos edificios que destacan en la montaña son la torre de comunicaciones de Norman Foster, cuya altura la ha convertido en la edificación más alta de Barcelona; y el observatorio astronómico Fabra. Este último es bastante popular gracias a su restaurante, ya que en los meses de verano tienen la terraza abierta y debe de ser increíble el poder cenar bajo las estrellas y sobre Barcelona. Aunque no he tenido el gusto de probarlo, dicen que es necesario reservar con bastante antelación.

A pesar de estar apartado de la ciudad, en el Tibidabo también hay alojamiento. El más conocido es el que se encuentra junto al templo y el parque, de cinco estrellas; aunque por la sierra de Collserola también hay algunos más económicos como INOUT Hostel. Y es que si buscas hoteles en Barcelona apartados del bullicio y del asfixiante calor, esta es una de las mejores zonas.

Información adicional: Transporte

Periodista digital especializada en viajes

4 Comments

  1. He estado varias veces en Barcelona y nunca he subido al Tibidabo, con la buena pinta que tiene, ese sabor añejo de los parques de atracciones de antes y encima en un punto estupendo para disfrutar de las vistas de la ciudad 😀

  2. Pues ya sabes, cuando vuelvas por Barcelona no te lo puedes perder 😀 Lo mejor de todo es su aspecto anticuado, le da un encanto especial. Y sin pagar la entrada del parque puedes acceder al mirador de la ciudad, mola mucho José Carlos 🙂

  3. Hola …iremos en 15 días a Barcelona con niños de 7,8 y 14 años desde Gran Canaria…me recomiendas ir al Tibidabo? Por favor, estoy un poco liada porque sólo vamos a estar 3 días y no sé si valdrá la pena. También me han recomendado ir a Cosmo Caixa. Qué piensas? Te agradecería la contestación.

  4. Hola Yasmina,

    Muchas gracias por pasarte por el blog. Las vistas de todo Barcelona desde el Tibidabo son impresionantes. Yo lo recomiendo. hay autobuses que salen desde Plaza de Cataluña que suben hasta allí. Es uno de los parques de atracciones más antiguos. A ver, las atracciones están un poco obsoletas, pero para niños están bien (de hecho son todas para niños). Además hay un parque. Si no tenéis mucho tiempo no es lo mejor de la ciudad, pero si es un sitio muy chulo. Yo al Cosmo Caixa no he ido pero me han hablado muy bien de él, lo incluiría. Cualquier duda, si os puedo ayudar, aquí estoy 🙂

    ¡Gracias!

    Un abrazo!

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