Sevilla para los que pasan del folclore (y de las palmas)

catedral de Sevilla

Sevilla te gustará

catedral de Sevilla

No hay nada más español que el sur. O al menos, no hay imagen más explotada de España que la de Andalucía. Y no es que nos parezca mal, pero hace que los que somos del norte nos sintamos poco identificados. Más bien nada. Y, aunque todos hayamos veraneado en los sures alguna que otra vez (y bailado muchas veces La Macarena), la cuna del españolismo, véase Sevilla, nos daba hasta un poco de miedo. Que no se ofenda ningún sevillano pero, para nosotros- los norteños- el flamenco es un ave rosa que queda muy bien como estampado veraniego. Y las sevillanas, chicas guapas. En general, tampoco nos gusta mucho bailar y a los que sí, tampoco se les da especialmente bien (al menos sin unas cuantas copas encima).

La buena noticia es que a vosotros parece que tampoco bailáis mucho (al menos en los bares) y, tras pasar un fin de semana en Sevilla, no sólo hemos logrado borrar alguno de vuestros tópicos, sino que hemos encontrado ciertas similitudes que han hecho que todo norteño empiece a recoger sus cosas y ponga rumbo al sur: ¡Se come mucho, barato y bien! Y, aunque ya es motivo suficiente y de peso, no ha sido la única. La otra gran revelación es que también van a necesitar una chaquetina. En el sur, ¡refresca!

Motivos por lo que Sevilla mola

Su gastronomía

    • Hay más restaurantes que sevillanos. Bares de copas te costará encontrarlos, pero restaurantes tendrás uno por metro cuadrado (sí, aquí sí es posible). Igual lo del arte en Sevilla iba por las tapas, pues no encontrarás mejor lugar para comer bueno, rico y barato. Muy barato.
    • El solomillo al whisky se convertirá en tu dieta diaria. Sólo superado por la carne mechada. Pide ambas cosas, ya puestos.
    • El Rinconcillo. Es el bar más antiguo de Sevilla (1670) y, por lo tanto, uno de los más auténticos. Hubo una época en que fue conocido como el refugio de las cuatro pés: periodistas, poetas, prostitutas y policías, ya que era la clientela que lo frecuentaba. En él se grabaron anuncios como el de Ponche Caballero o películas como Más allá del jardín. Igual que en el resto de establecimientos sevillanos, aquí los camareros anotan tu cuenta con tiza en la barra.

El Rinconcillo, Sevilla

  • Aunque los honores al más barato y también abundante se lo lleva la Bodega Santa Cruz Las Columnas. Un mítico bar en uno de los barrios con más encanto de Sevilla, Santa Cruz. Suele estar hasta arriba, aunque siempre te podrás quedar en una de sus mesas exteriores donde más ambiente hay (¡Gracias Artés por la recomendación!).
  • Una vez que hayas probado las papas aliñás, o al ali oli, no querrás volver a las normales, ¡qué aburridas! Lo malo es que, gracias al ajo, esa noche posiblemente te vuelvas solo a casa. Tampoco sería una novedad.
  • Triana. Te suena por el folclore, o porque tienes miedo que “el corazón que a Triana va nunca volverá, Sevilla”. No sabemos muy bien. El caso es que, aunque motivos religiosos hay por todo el barrio, este es uno de los lugares de más ambiente nocturno para cenar o tomarse una copa. Excepto en agosto, claro, que no hay nadie. Justo en uno de sus laterales está la Torre del oro. Un poco de atención, oye, que no se diga que vamos sólo por la comida.
  • Los montaditos son otro auténtico manjar sevillano.

Aquí está Dorne

Dorne

  • Lo sentimos sevillanos pero vuestro Alcázar ya no es el Real Alcázar, sino Dorne.
  • La lástima es que no es posible subir al balcón donde captar las mismas vistas del príncipe Doran Martell; aunque sí pasear por sus jardines y por los interiores del palacio. Los mismos que pisó nuestro Jaime Lannister.
  • Esta era la antigua residencia de la Casa Real española y jefes de estado cuando se dejaban caer por Sevilla. Con el calor que hacia en sus interiores, todo para ellos.
  • Lo mejor del Alcázar es su laberinto. Un laberinto de verdad, donde perderse también de verdad. A nosotros nos llevó más de media hora encontrarnos.

alcázar, Sevilla

Los sevillanos

  • Preparate para la diferencia de trato. Los sevillanos en general (también hemos dado con algún borde) son extremadamente amables (y si vienes de alguna región como Cataluña- saquen sus antorchas- pues choca bastante).
  • Se les entiende bien, lo que es de agradecer. “Mi arma” fue lo primero que dijeron al nacer.
  • No visten tan pijos. Bueno, igual sí. Por lo menos no van repeinados como Dani Rovira en Ocho apellidos vascos. Bueno, igual también. En general les gusta bastante la gomina. Aunque los hay sin, chicas.
  • Ellos popularizaron la siesta. Sólo por eso ya molan.

La Plaza de España

    • Si a George Lucas le moló a nosotros no podía dejarnos indiferente.
    • Conocida por los frikis de Star Wars (me included) como el palacio de Naboo, por aquí pasearon Natalie Portman y Hayden Christensen (Ais ¡Hayden!) en El ataque de los clones (Ais, ¡Anakin!).
    • Pero no fue su única aparición en la gran pantalla, la Plaza de España de Sevilla también enamoró a Sacha Baron Cohen quien la incluyó en “El dictador” como la sede del gobierno de Aladeen.
    • Y también fue el cuartel británico de El Cairo en Lawrence de Arabia.
    • Cada español tiene su banco. De hecho, es lo primero que hacen los turistas al llegar aquí después de la foto en la fuente: buscar el de tu comunidad (o capital de provincia en mi caso).

bancos Plaza España, Sevilla

    • La plaza está dentro de un enorme parque, el de María Luisa, y fue creado para la Exposición Iberoamericana de 1929. Sí, en pleno crack del 29 nosotros nos pusimos a construir. Los españoles somos así.
    • Tiene forma elíptica, con los brazos abiertos hacia los antiguos territorios americanos y la mirada hacia el Guadalquivir.
    • Es un lugar muy romántico, aunque no seas romántico.
    • Eso es porque tiene un canal navegable en barcas un poco al estilo veneciano, ya que pasas por debajo de sus cuatro puentes.

plaza España, Sevilla

  • La estatua que preside la plaza es Aníbal González, el arquitecto que parece contemplar su obra.

Santa Cruz

  • Sevilla es bonita, pero Santa Cruz es el barrio del que no querrás salir. Aunque al final acabarás saliendo porque tampoco es tan grande y se ve en nada.
  • Está lleno de geranios. Y en algunos bares sacan las lámparas a la calle.
  • De noche hay mucho ambiente. A la hora de la siesta está vacío (como toda Sevilla).
  • Aquí puedes cenar en un auténtico patio andaluz rehabilitado.

El archivo de indias

  • No nos gustan las colonizaciones pero, saber que todos los documentos, mapas y dibujos del Descubrimiento de América y de las antiguas colonias españolas están allí dentro resulta fascinante. Más de nueve kilómetros de estantería ubicados en lo que antiguamente era la Casa Lonja de Mercaderes de Sevilla.
  • También es Patrimonio de la Humanidad aunque, más que por su edificio, por su contenido.

La Giralda y la catedral

    • La Giralda es una torre. Bueno, un campanal, el de la catedral de Santa María de la Sede. Puede sonar a obviedad pero no lo es. La gente en el Free Tour tuvo que preguntarlo (vale, esa gente era yo).

La Giralda

  • Se llama Giralda porque gira. Justo en la cúspide está el Giraldillo, también llamado como la escultura de la Fe que se mueve con el viento y que representa la victoria cristiana sobre la musulmana. Su escudo hace de veleta.
  • La Giralda está construida sobre un antiguo minarete. Por aquellos tiempos, la catedral era una mezquita. El minarete está en su interior y, entre éste y la torre cristiana, hay un hueco por el que, en vez de construir escaleras para subir a repicar las campanas, se hizo una cuesta. Esto es así porque antiguamente se subía en burro hasta arriba.
  • Tiene 104 metros de altura. Durante siglos la Giralda fue la torre más alta de España. Desde el 87 es Patrimonio de la Humanidad.
  • En ella hay una inscripción “TURRIS FORTISSIMA NOMEN DNI PROVERB. 18” hecha por los cristianos que viene a decir que la torre más fuerte es el nombre del señor.
  • Dicen que en la catedral de Sevilla están los restos de Cristobal Colón. Aunque sus restos se han movido más veces que yo de casa. Y no son pocas.
  • Tiene unas 10 puertas. Una de ellas siempre está cerrada y sólo se ha abierto en la boda de la infanta Elena o cuando nombran a un nuevo obispo. Me pareció un dato interesante.

Tiene uno de los mejores hostels
the nomad hostel

    • Ya que nos ponemos ahorrativos con la comida, por qué no también con el alojamiento. En este caso en uno de los mejores hostels que he probado en España: The Nomad Hostel
    • Todas las camas tienen enchufe propio y luz de noche. Algo que se agradece si quieres seguir comunicado el resto del viaje.
    • Tiene una de las mejores azoteas de la zona, con césped, hamacas y puffs.
    • Es Ecofriendly.
  • Se que sólo es un alojamiento pero, en serio, mola demasiado y es muy barato para ser un hostel 5 estrellas (yo tampoco sabía que los hostels tenían estrellas. Éstos sólo se encuentran con Hostelgeeks y la puntuación va según si es responsble con el medio ambiente, la decoración, servicios y el personal que trabaja en él).

Las setas gigantes

    • No, no son droga.
    • La setas, también conocido como el Metropol Parasol, es el mirador de Sevilla. Un edificio que parece de Calatrava pero que no lo es (es de Jürgen Mayer. Un nombre que es más gracioso dicho que escrito).

Las Setas, Sevilla

  • Cuesta unos 3 euros, pero incluye gratis una caña. Las cañas nos gustan. Ah, y se ve toda la ciudad.

El clima

  • No, no hace tanto calor (críticas abajo). Lo de que es insoportable es una excusa más para hacer la siesta. Y ¡eh! Me parece bien, pero calor calor es lo que sufrimos al volver a Barcelona.
  • En agosto, de noche, tuve frío. Ya está, lo he dicho.
  • Aprovecho para deciros que NO vayáis en agosto. No hay nadie en la ciudad. Los sevillanos emigran a Cádiz y, por lo tanto, no hay fiesta.
  • Dicen que en la isla de la Cartuja hay más ambiente, pero tendrás tanto frío que querrás volver a casa a taparte con el nórdico.
  • Que sí, de verdad, que hace frío. Sí, en Sevilla. En AGOSTO.

Lo que menos mola de Sevilla

La Cruzcampo. Lo siento pero, ¡eso NO es cerveza!

Periodista digital especializada en viajes

8 Comments

  1. Ejem…lo del frío…¿te lo has sacado de la manga? (Chistaco!) Creo que habréis ido el año que más frío ha hecho en las noches de agosto desde hace tropecientos años.
    Pero sí….Sevilla mola. Mucho.

  2. lo de “Aquí está Dorne” me ha encantado y la vez que fui a Sevilla no lo visité porque fui a otra cosa que no era turismo asi que cuando vaya voy a pensar en GoT sin dudas

  3. ¡Gracias chicos!

    Es que eso no es una cerveza, Edu. Ya me lo habían advertido, pero creo que era la primera vez que la probaba.

    Sí, Bea, ¡frío! Se que no soy un referente porque mi única semana en Tenerife llovió todos los días y me llevo siempre el mal tiempo conmigo pero ¡vaya rasca!

    Gracias, Arol. El sitio es impresionante. Lástima que no dejen subir al balcón, ya me estaba imaginando la foto cual Doran XD

    Un besin a todos!

  4. nos encanta que vengan chicas del norte y vean en persona lo que es Sevilla y se olviden de los clichés! Una visión muy divertida y sincera de la ciudad, gracias por haber venido y repetid cuando queráis!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: