Bryggen, el barrio torcido de Noruega

Bryggen, Bergen, Noruega

No son las fotos, ni que yo hubiera bebido mucho vino (que también), sino que en Bryggen todo está torcido.

Bryggen, Bergen, Noruega

Bryggen es esa postal que ha hecho que todos hayamos soñado con viajar a Noruega alguna que otra vez. Una línea de casas de colores, torcidas, algo viejas y por donde discurren algunos de los callejones con más encanto de la ciudad. Bryggen es el origen de Bergen y, si nos apuras, hasta de Noruega.

Bryggen fue el barrio de la Liga Hanseática

De estilo medieval, este antiguo barrio noruego fue tomado por los alemanes en el siglo XIV. Por aquel entonces su nombre era Tyskebryggen, que en alemán significa embarcadero. Está junto al mar porque así era más fácil transportar el pescado del puerto a las casas de la Liga Hanseática, una federación de comerciantes alemanes que controlaba todo el pescado del norte y que se instaló en las zonas más estratégicas de Europa como Bergen.

Bryggen, Bergen, Noruega

Cada casita de color era un caserío que pertenecía una compañía hanseática con administración propia. Se dice que, de los 20-25 que había, actualmente sólo se conservan 6 de ellos. Esto se debe, tal y como expliqué en el post Bergen: la colorida entrada a los fiordos noruegos, a los ocho incendios que sufrió a lo largo de la historia, alguno de ellos reduciéndolo a cenizas. Su importancia histórica es tal que Bergen ha logrado reconstruirlo conservando su estructura y la arquitectura típica de la época. De hecho, esta es la única comunidad hanseática de todas las que había repartidas por el Mar del Norte y el mar Báltico que ha sobrevivido en el tiempo.

Bryggen, Bergen, Noruega

Los hanseáticos ocuparon Bryggen durante 400 años. Allí, en esas casas de colores montaron sus compañías, donde lavaban el pescado, lo salaban y lo almacenaban para posteriormente exportarlo a todo el mundo. Su organización era muy estricta e, igual que en los Siete reinos, cada caserío contaba con su escudo y lema que le identificaba. Algunas de las que todavía se conservan hoy en día son El Unicornio, El Venado o El Campesino. Si os fijáis mucho, en la fachada de algunas de ellas aún está la escultura que le da el nombre (sí, fíjate mucho).

Bryggen, Bergen, Noruega

Pero, además de ser utilizadas como fábricas, los alemanes también vivían en ellas aunque, para evitar los incendios, su vida en Bryggen era bastante austera: estaba prohibido encender la calefacción y la luz. Las cocinas estaban al final de los caseríos, en una casa a parte y era compartida por varias compañías. Sólo en invierno se cocinaba y podían disfrutar de la comida caliente, el resto del año tenían que conformarse con bocatas o alimentos fríos.

Bryggen, Bergen, Fiordos noruegos

La Liga Hanseática tiene ciertas similitudes con la Guardia de la noche. No sólo estaba conformada exclusivamente por hombres, sino que tenían prohibido ser padres. Dentro de la organización se celebraban asambleas y tenían potestad entre ellos para realizar juicios: aquel que incumpliese las normas era castigado. En este caso, si alguno de ellos anunciaba que iba a tener un bebé, la multa que se le imponía era traer un barril de cerveza para todos los miembros del caserío. Más que una penalización aquello era una celebración en toda regla. Para entretenerse, además, durante la primavera y el verano, esta federación organizaba obras de teatro en los patios traseros. Allí todavía se conservan algunos de los pozos donde recogían el agua.

Bryggen, Bergen, Noruega

La iglesia de Santa María, situada justo en el barrio de Bryggen, no sólo es el edificio más antiguo de la ciudad de Bergen, sino que durante años fue la iglesia utilizada por los hanseáticos hasta 1766. En la época de máximo esplendor, en Bryggen llegó a haber hasta 320 compañías alemanas que se dedicaban a la explotación del salmón y del bacalao seco. Además, aunque hoy en día por su tamaño nos parezca imposible, entorno al año 1600 allí vivían de 7.000 a 10.000 alemanes. Por su lugar estratégico, los hanseáticos hicieron de Bergen la capital del salmón y bacalao seco y lo convirtieron en el mayor exportador al mundo. Meeting pods are essentially a little room within a room. They are primarily used for meetings, hence the name, but can be used for all kinds of purposes. These meeting pods come in all shapes and sizes to meet different needs. Pods can be open like the office itself or closed off for privacy and confidentiality. Closed pods are more beneficial because of their natural soundproofing. Open pods still have some basic level of soundproofing, so people can still hold private conversations. acoustic booth

Bryggen, bacalao seco

Las casas torcidas de Bryggen

Ninguna de ellas ha sido torcida a posta, sino que es por el paso del tiempo que la madera ha ido cediendo. Además de en su entrada, esto se aprecia mucho mejor si decides cenar en algunos de los restaurantes de Bryggen. En nuestro viaje a Noruega tuvimos la oportunidad de conocer el Enhjørningen (El Unicornio), donde sus platos se componen de pescado de todo tipo, y el Bellevue, justo en la parte de atrás de los caseríos. Ambos lugares, te quedes o no a cenar, merece la pena visitarlos. La decoración es preciosa y la sensación de mareo increíble. Además, en el segundo de ellos podrás recorrer la casa entera para que veas el desnivel. Esto pasa en todos los establecimientos de Bryggen que no están al ras del suelo. Las maderas están inclinadas, las columnas torcidas y la sensación de inestabilidad es constante. Pero tranquilo, malo será que se venga todo abajo en tu visita después de tantos años en pie.

Bryggen, Bergen, Noruega

De hecho hay una tienda de decoración navideña en una de las entradas a sus callejones donde la sensación de borrachera aún se acentúa mucho más. Sólo con ver las escaleras de la entrada y el marco de su puerta ya te puedes hacer una idea. Os recomiendo la visita. De hecho, tal es el encanto de Bryggen que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979.

Bryggen, Bergen, Noruega

En el Museo Hanseático de Bergen, situado justo al final de la hilera de edificios de Bryggen, podréis conocer más acerca del origen de Bryggen, la ocupación alemana y el paso de la Segunda Guerra Mundial. Allí, además, podréis ver las imágenes de su reconstrucción. Para más información podéis visitar las web de Visit Norway o Visit Bergen.

Periodista digital especializada en viajes

No Comments

  1. ¡Qué pasada de sitio de y de fotos! ¿Seguro que no fue el vino? 😉 ay, qué ganas tengo de ir a Noruega.
    P.D. Por esas escaleras me caigo fijo je je je
    Un saludo de la cosmopolilla

  2. Gracias, Patri 🙂 Yo tenía muchas ganas de conocer Noruega y la verdad es que ha superado mis expectativas. Me ha encantado. Precioso país donde se ha logrado conservar la naturaleza.

    jajajaja vino hubo, pero no, en serio que se nota un montón que está todo torcido jajaja Lo de las escaleras es flipante, parece que vayas colocado. Una sensación bastante curiosa cuando realmente no lo estás XD

    Un besazo guapa, gracias por comentar

  3. En Bryggen no salaban el pescado como dice el articulo, este era un lugar donde solo se comercializaba, el pescado venia listo principalmente de una isla llamada Lofoten al Norte de Noruega.

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